Colegio Santa Rosa de Lima

En 1835, fray Justo Santa María de Oro dispuso la creación, en su casa natal, de un convento de religiosas dominicas y de un colegio gratuito para niñas. La muerte de fray Justo impidió que se llevara a cabo el proyecto, que más tarde fue retomado por su sobrino, Domingo Faustino Sarmiento. Así nació, en 1839, el “Pensionado de Santa Rosa para Señoritas”, dedicado a la enseñanza primaria y secundaria, que tuvo como rectora a doña Tránsito de Oro de Rodríguez, hermana de fray Justo, y como director de Estudios al propio Sarmiento.

En su primera etapa el establecimiento duró sólo dos años, ya que Sarmiento debió partir al exilio y los padres de las alumnas decidieron retirar a sus hijas. Fue reabierto bajo la dirección de doña Carmen Fernández, y luego de su muerte, en 1868, quedó a cargo de las religiosas dominicas de Albi (Francia). El terremoto de 1944 destruyó casi totalmente al edificio. Adosados a la escuela contemporánea, se han conservado las construcciones originales del segundo patio, colonial, y la habitación donde nació fray Justo, con una urna que guarda su corazón. Sus cuatro muros son de adobe de 0.30 m de espesor; tiene cubierta de palos de algarrobo y caña con torta de barro; las tres puertas dobles son originales, así como la ventana.

Fuente: Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y Bienes Históricos